
Hay caminos que no son rutas turísticas.
Son corredores de memorias vivas.
Pasos que generaciones recorrieron antes que nosotros, y que hoy compartimos como acto de preservación cultural
Cultura viva y Trekking
con llamas en alta montaña
Recorrido por un sendero preínca de 3.200 años de antigüedad, de tres días a través de la Cordillera Blanca de Ancash.
El camino asciende desde el poblado de Olleros, cruzando pasos cordilleranos a 4,700 metros sobre el nivel del mar.
Al final del recorrido aguarda el Centro Ceremonial de Chavín de Huántar, declarado desde 1985 por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, testimonio de una civilización que moldeó el mundo andino tres mil años atrás.
Tres días, una transformación
Ascenso desde Olleros
2,800 → 4,100 msnm
Partida desde el pueblo de Olleros, remontando el cañón del río Yanayacu entre pajonales y queñuales.
Primera noche en Campo Shongo, bajo un cielo sin contaminación lumínica.
¡Las llamas marcan el ritmo del camino!
El Paso de los Andes
4,100 → 4,700 → 3,800 msnm
La jornada más exigente y más intensa.
El paso Yanashallash a 4,700 metros sobre el nivel del mar, ofrece vistas que detienen la respiración.
Al descender, lagunas glaciares de agua turquesa reflejan los nevados de la Cordillera Blanca.
Llegada a Chavín de Huántar
3,800 → 3,177 msnm
Descenso final hacia el Valle del Mosna.
El Centro Ceremonial de Chavín de Huántar aparece entre los cerros como una revelación.
Visita guiada al sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO el año 1985, que floreció entre 900 y 200 años antes de Cristo.
Chavín de Huántar
Patrimonio de la Humanidad UNESCO · Desde 1985
Sierra oriental de Ancash · 3,177 msnm
El destino final de Llamatrek es uno de los sitios arqueológicos más importantes del continente latinoamericano.
Chavín fue el primer gran horizonte cultural pan-andino.
Sus galerías subterráneas, el monolito Lanzón y sus estelas revelan un sistema de conocimiento astronómico, ritual y social extraordinariamente sofisticado.
Llegar aquí caminando, como lo hacían los peregrinos, es la manera más auténtica de comprender su dimensión sagrada.




